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6/1/11

La humedad por capilaridad


Aquí no hay salpicadura de canales, es un zona cubierta: la humedad del muro se ve a casi un metro de altura. 
Un amigo arquitecto hablando sobre rehabilitación llamó mi atención sobre las humedades que padecen las construcciones tradicionales en los pueblos: la humedad por capilaridad: .....es como cuando dejas un azucarillo sobre un plato con algo de café.
Todas estos edificios carecen de cimientos (tal y como los entendemos actualmente) sólo es una zanja con relleno. En otro tiempo la humedad “escapaba” por las calles de tierra. Después el arreglo de las calles mejoró los problemas de las humedades producidas por las bajantes de los tejados, pero aumentó los problemas de humedades por capilaridad: cuando se asfaltaron (sellaron) las calles, la humedad sólo encontró salida por los muros. El resultado es evidente en todos estos edificios hasta un metro de altura -desde el suelo- en todos los pueblos con calles asfaltadas.

Los enfoscados sólo enmascaran provisionalmente la humedad.
El cemento gris no sólo no evita la humedad, agrava el problema. 
Aquí se ve un desprendimiento en la capa de cemento gris 
muestra el  cáncer de la pared devorando el muro. 
Las sales siguen atacando pero no se ven.

Como el asfaltado no tiene remedio –no lo podemos eliminar- quedan varias soluciones, de lo más caro a lo más barato.
- La inyección de resinas en la base de las edificaciones. A una distancia determinada se taladra el muro y se inyecta. Puede eliminar el problema del agua y conseguir un bloqueo de las capilaridades.
- La electro-ósmosis, en el que un dispositivo electrónico invierte la polaridad que existe entre suelo y pared, hace que el agua descienda a través del muro al subsuelo y que se eliminen las humedades.
- Una solución menos costosa y que solucionó gran parte de las humedades de mi casa es hacer una zanja de drenaje, en la zona exterior (donde suele estar la acera) por debajo de los cimientos. Después colocar una lámina impermeable  (de caucho, butilo o polipropileno), y una capa de gravilla por debajo del hormigón de la acera por donde mana el “río subterráneo”. Si se le da finalmente una impregnación a pared y acera se solucionarán las humedades del exterior y la pared seguirá transpirando:
- impregnaciones.

El sellar paredes y calles no soluciona el problema, al contrario lo agrava. Los zócalos, enfoscados y otros parches tampoco: es como colocar en el plato un azucarillo encima de otro.
Y, de paso, si se meten los cables de la luz en esa zanja se habrá mejorado también la estética de la fachada. Eliminando esa horrible y caótica maraña de cables que afean calles y fachadas.
Hay que tener en cuenta que la empresa eléctrica está obligada a hacerlo gratuitamente, correría de nuestra cuenta las arquetas y el tubo de PVC por donde van los cables…. y la mano de obra:  ya que no somos Conjunto Histórico.

Para soluciones sobre humedades, marcas de productos etc. es recomendable pedir asesoramiento a profesionales y distribuidores. Hay soluciones –complejas- que sólo puede hacer una empresa especializada en estos problemas.

Más información en:

15/11/10

Fachadas. Materiales y acabados. Cal y arena.





Hay técnicas que con el paso de los años cayeron en desuso. Afortunadamente algunas se recuperan, recuperando también sus ventajas, en la construcción moderna: es el caso de los morteros y revocos de cal y arena donde se aprovechan sus cualidades especiales, su mayor resistencia mecánica, mayor impermeabilidad y mejor resistencia a las agresiones ambientales. También su elevada porosidad que es responsable de un efecto máximo de compensación de vapores de agua en la vivienda (la vivienda transpira) así como un excelente aislamiento térmico.

Dejo un enlace sobre Enfoscados y revocos (tradicionales) de cal y estucos de Juan Rivas, del Grupo Vitrubio (grupo de trabajo de construcción/prácticas y docencia de albañilería)
Tiene consejos muy útiles y una tabla de las dosificaciones más comunes.
Y en este blog, con la etiqueta Decoraciones-revocos podéis encontrar más información.

3/11/10

Rehabilitación en la Calle de La Poza




"Silvino y Caete, 1969" Fotografía cedida por Maga Ayuso Arenillas.


Afortunadamente el pueblo –poco a poco- va mejorando de aspecto. Aún quedan construcciones abandonadas por su propietario a su suerte, sin un miserable arreglo, (como por ejemplo reponer cuatro tejas en una cornisa) que evitaría un daño que, con el tiempo, se convertiría en irreversible. Lo cierto es que estos edificios ganarían si fuesen abandonados en una inmobiliaria: así se librarían de su dueño.
Esta casa nunca sufrió ese maltrato ya que sus dueños siempre cuidaron del mantenimiento de todo aquello que pudiese acelerar su deterioro.Su reciente rehabilitación asegura su conservación (para un feliz disfrute, eso deseamos) durante muchos años.


Se han abierto ventanas para adaptarlo a los usos modernos, se han rejuntado con mortero claro las fachadas. Esto es un acierto, desde nuestro punto de vista, ya que mejora estéticamente la fachada, sobre todo si lo comparamos con esas horrendas -y perjudiciales para la piedra- soluciones de rejuntar con cemento gris para destacar la piedra.
Por otra parte, una menor regularidad habría mejorado la composición de la fachada. Que puede quedar bien en una construcción –tipo chalé- nueva, pero no tiene el encanto de una rehabilitación con soluciones tradicionales autóctonas. También es preferible reservar los cargaderos de madera para los interiores, corrales y sus accesos –tal y como se hacía tradicionalmente- y mejor sería recercar los vanos con ladrillo macizo o con piedra. Así recuperaría algo de la esbeltez que perdió –foto sepia- cuando la composición de la fachada -Este- era en vertical y con tres vanos de diferente tamaño.
Cada uno tiene sus gustos, pero lo más importante es no abandonar estas casas, arreglarlas y reutilizarlas: no sólo mejora estéticamente el pueblo, también es más ecológico, y además demuestra un respeto por quien lo construyó y por su esfuerzo. Así se conserva un casco histórico real: en estos muros hay pequeñas historias.

11/10/10

Nueva construcción en la Travesía Conde Siruela


Es inevitable, hay construcciones prácticamente arruinadas que no tienen ya posibilidades de rehabilitación. Esto ocurría en este grupo de casas, que formaban una plazuela en la Travesía Conde Siruela, y que entraron en un proceso de ruina irreversible al quedar sin tejas en la cubierta.
Afortunadamente la nueva construcción recupera características de la arquitectura vernácula como la teja invertida para el alero de la cubierta, mantiene cierta proporción en los vanos y recupera la solución tradicional de dejar en piedra la planta baja y enfoscada la superior, más un desván bajo cubierta. Hay soluciones contemporáneas como el encuadramiento de los vanos con placa de piedra caliza o para proteger el alféizar de las ventanas superiores. Todo ello le da un aire moderno y sobrio que no rompe la armonía del conjunto. Con acierto, crea una solución que rompe la simetría en la planta baja para crear dos ventanas iguales en la superior.
Agradece la vista las soluciones de fachada equilibradas, hechas con un sentido práctico. Ese tipo de casas están hechas de dentro hacia afuera, no como las repolludas y feas que se hacen pensando sólo en el exterior, para impresionar –desagradablemente- al visitante con sus excesos decorativos de Exín Castillos.
Lo bello en las casas de pueblo siempre tiene un sentido práctico, y esta casa está hecha para disfrute de sus moradores.
Dejamos la imagen de las construcciones antiguas con el color sepia de lo pasado.


10/9/10

Calle Real nº30


D.E.P.

En una de las últimas reformas de la Calle Real ha desaparecido esta magnífica puerta encuadrada con sillería. El dintel, con la inscripción AÑO 1780, tiene dos grandes jambas que encuadraban este sobrio y bello umbral.
Estos elementos, que dan época y calidad a un edificio, son eliminados en nuestros pueblos sin ninguna consideración, como un elemento que afea la fachada. Curiosamente se añaden piedras -pegadas- para conseguir un efecto estético cercano al chalé modelo clásico mientras se eliminan los autenticos elementos clásicos. Las soluciones tradicionales desaparecen y son sustituidas por otras -anodinas- de catálogo.
El color anterior de la fachada - a la tirolesa -era una armonía de gris azulado y tierra amarilla, ideal para reflejar una tarde de sol como ésta que vemos en la imagen.

Aunque la fachada ha perdido alegría y color, el lado positivo es que no se ha chapado -como suele ser habitual- con piedra al estilo Exín castillos. Ésta es una terrible plaga que nos invade en La Ribera. Qué triste es conformarse con lo insípido antes que padecer la vulgaridad.
Como diría Kurtz en El corazón de las tinieblas: ¡El horror! ¡El horror!

26/8/10

El coloreado de las juntas de fábrica.


Art.25. /apdo 5 c. ( Pisuerga y la Ribera del Duero)

En todas las áreas se prohibirá la imitación de la piedra y el coloreado de las juntas de fábrica.

Normas subsidiarias de la provincia de Burgos.

Orden de 15 de abril de 1996 de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio……

He preferido seleccionar casas embellecidas hace años cuando no existían ¡tantas normas! y sólo el buen criterio, y así no herir sensibilidades con casos más recientes.
Insisto en un tema ya tratado: ¿es necesario demostrar -a todos- que una casa de piedra es realmente de piedra pintando las juntas de otro color? Esta es una moda -terriblemente fea- importada de los mesones típicamente españoles de los centros de veraneo hechos -por cierto- con imitación de piedra o chapados con piedra, que quiere decir: falsos. Es algo demasiado laborioso para un resultado tan antiestético...como de casa de los Picapiedra.
Aún así, destaca también la acera en bandas de dos colores, no precisamente muy acorde con el entorno arquitectónico. No lo encuentro ni práctico, ni estético: las aceras van desapareciendo de muchos pueblos con encanto, de ciudades y de conjuntos históricos. Para que no sean agresivas -al menos- que sean de un sólo color: blanco piedra.