Mostrando entradas con la etiqueta La Ribera del Tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Ribera del Tiempo. Mostrar todas las entradas

26/3/11

Ermita de Casuar. Segovia.



La ermita de Casuar (ss. X-XII) son los restos visibles de lo que fue el Convento de San Martín de Casuar. Localizada en un entorno impresionante: las Hoces del Riaza, en el Espacio Natural Hoces del Río Riaza.
La senda está señalizada como PR-SG-6 y parte de Montejo de la Vega de la Serrezuela. Un nombre que en principio empieza con humildad pero con vocación de situarse, gallardamente  y con dos apellidos, en el mapa: qué todo el mundo sepa donde está.
El paseo es muy recomendable y el lugar de la ermita aún más. Conserva el abside pero la cubierta ha desaparecido.














2/2/11

La Fuente Vieja





La belleza del invierno no está en el color, está en el matiz y en el aire. Todo está lleno de vida, pero es vida latente. Es el tiempo del frío, del reposo, y del silencio que enmarca el canto lejano de un ave. 
El musgo es en algunos lugares  una alfombra de olor. Así es este lugar que en Campillo  llaman Fuente Vieja.
Como otras construcciones de utilidad pública, la fuente se construyó no exenta de hermosura: bien proporcionada y con espacio suficiente para cubrir el manadero y ser utilizada, si fuese necesario, como cobijo.

Vemos una data en uno de sus bien escuadrados sillares que se corresponderá, probablemente, con una reforma, ya que su construcción es anterior (A.H.P. de Burgos): su renovación fue concertada por Juan de la Portilla en 1752*

Mª José Zaparín Yánez. Desarrollo artístico de la comarca arandina s. XVII Y XVIII. Vol. II




La Fuente Vieja en el Blog de Campillo de Aranda




6/6/10

La Virgen de la Cueva de Hontangas


La espadaña de la Virgen de la Cueva (bajo la roca sobre la que se asienta la iglesia parroquial de San Juan Bautista) junto a las bodegas y la fuente,componen un conjunto delicioso en la entrada del pueblo. Aquí todo parece  relacionarse con el agua: desde  Hontangas (Fontangas, fuentes) a la parroquia dedicada al Bautista, y las rogativas -pidiendo lluvia- a la Virgen de la Cueva. Y el agua que que no deja de manar junto a la ermita. Deseamos que así sea  por muchos años, y rogamos para que a nadie se le ocurra embellecer, mejorar o modernizar este rincón tan auténtico y representativo del paisaje y la religiosidad popular. Qué así sea.


La Virgen de la Cueva de Hontangas es patrona de la Comunidad de Villa y Tierra de Haza, compuesta por 15 pueblos, entre ellos Campillo de Aranda, Haza, Hontangas –en esta población está la ermita- además de Adrada de Haza, Aldeanuela de la Serrezuela, Aldehorno, Castrillo de la Vega, Fuentecén, Fuentelisendo, Fuentemolinos, Fuentenebro, ,Hoyales de Roa, La Sequera de Haza, Moradillo de Roa, Torregalindo, Valdezate. Esta Comunidad celebra las fiestas cada 50 años y cada pueblo es representado por su pendón.






La imagen es una talla policromada (ss.XIII-XIV) Se encuentra esta imagen en el interior de una ermita-cueva reformada en torno al 1600. La espadaña enmarca el acceso a la cueva. La tradición mantiene que una imagen apareció en una cueva del monte, en la margen izquierda del río Riaza, en las cercanías del poblado románico de repoblación que está en la margen derecha.

















Sobre los orígenes de la ermita Francisco Reyes Tellez nos informa del hallazgo de objetos religiosos de época romana, dos árulas localizadas en la chimenea de la cueva de la Virgen de la Cueva de Hontangas. Este lugar está relacionado con la presencia de anacoretas cristianos, en esta comarca y en otras próximas, desde el siglo V, relacionándose con el centro de culto de una comunidad de aldea (Hontangas)

Más información en Arqueología Altomedieval en el Valle del Duero. Francisco Reyes Téllez. Revista Biblioteca Nº 6. Biblioteca Mcpal. Ayto de Aranda. 1991.



Las cuevas naturales son lugares que, desde épocas remotas, han sugerido lo sagrado, teniendo en cuenta que esto puede ser evocado por cualquier accidente llamativo del paisaje....

13/5/10

Ermita de S. Mamés. Hontangas



Estos restos de la ermita románica de San Mamés (s. XII?) quedan –como tantos otros- sin protección y expuestos a la rapiña (en los años 70 del siglo pasado sufrió un grave expolio) Aún así –es increíble- algo queda. Mientras la carcoma sigue avanzando por sus restos.
Según nos informa la
web Círculo Románico: quedan fagmentos de cimacio y una dovela figurada en iglesias próximas.

catalogada como RC17RDBUES
Sorprende ver unidos en el mismo espacio árbol y ábside. Como si la construcción* -al llegar a su ocaso- revelase al visitante su aspecto primigenio: el árbol. La verticalización, la expresión del misterio de la vida, la perpetua generación....... la victoria sobre la muerte.

El cosmos.... viviente, junto al río Riaza en un cruce de caminos. Antes de pasar el puente que conduce a Hontangas, y a su ermita de la Virgen de la Cueva.

* Cuando más tarde, nació la arquitectura, el templo se convirtió en una casa, y sus componentes minerales y vegetales se traspusieron para constituir los elementos mismos del edificio. Mientras el recinto, virtual o rudimentario, se convertía en los muros, los árboles se transformaban en pilares, la piedra venía a ser el altar, la gruta daba nacimiento al nicho del ábside y el techo al cielo. Así, el templo aparecía como un paisaje petrificado.
Jean Hani. El simbolismo del templo cristiano. José J.De Olañeta Editor, Barcelona, 1983.

Más sobre el simbolismo del árbol: un árbol en el centro del pueblo.
PDF. El simbolismo del templo cristiano novohispano. José Antonio Terán Bonilla.

























4/4/10

El Torreón. La Casa de los Moros

En el horizonte destaca la torre del castillo de Haza con la que formaría una línea defensiva.




El Torreón desde el Valle del Riaza.

Tenadas y otras construcciones



La Casa de los Moros domina el Valle del Riaza. En el valle (a la derecha) está Adrada de Haza.

Antiguas creencias populares
Arturo Martín Criado

Habitantes míticos: los moros
En etnografía, suelen considerarse habitantes míticos aquellos que, según creencia de quienes ahora habitan un país o territorio, han vivido allí antes que ellos, aunque no se consideren sus descendientes directos, ni se identifiquen con ellos, sino sus sucesores en la ocupación de aquel lugar. Como testimonio de su presencia, de su actividad, han permanecido restos culturales, como castillos, dólmenes, casas, etc. Hablan de ellos como si de un pueblo desaparecido se tratara, pero, a veces, como si vivieran, o hubieran vivido hasta hace poco, ocultos o semiocultos. En todos los países existen estos antepasados míticos; en España, son los moros; en Francia, los paganos, los moros; en Alemania, los hunos, los paganos; en Irlanda y Gales, los celtas, los romanos, los teutones .

.....

Los moros de las leyendas populares no son, por supuesto, habitantes históricos de un territorio; son personajes legendarios. Por lo tanto, no pertenecen a la historia, no se pueden situar en ninguna diacronía, pese a que ciertos historiadores, que no han entendido acaso las creencias de tipo mítico, hayan intentado conciliar lo inconciliable. En la Ribera, los moros son habitantes de cuevas, castillos; constructores de fuentes, subterráneos y bodegas, y guardadores de tesoros. Al hablar de las cuevas ya hemos citado las Cuevas de los Moros, subterráneos artificiales bajo la iglesia y cementerio de Moradillo, las de igual nombre de Fuentenebro, éstas naturales, y en Guzmán, la Cueva de la Mora. De todas ellas se dice más o menos lo mismo; allí vivieron los moros y dejaron grandes tesoros enterrados para quien sepa hallarlos. En muchos lugares se cree también que las bodegas subterráneas que tanto abundan "son del tiempo de los moros"; a veces, se metía miedo a los niños, cuando bajaban a la bodega, diciéndoles que tuvieran cuidado, no se les fuera a aparecer un moro o una mora .
.....

Los moros y moras son también constructores y habitantes de algunas fuentes que tienen propiedades especiales; ya he hablado de la Fuente los Moros de Castrillo de la Vega. Otras son la Fuente la Morita en Gumiel de Hizán y Fuente Morilla en Peñaranda. En el castillo de esta última villa vive encantada una mora que es conocida como la cantamora . Otra habita la ruina del castillo roquero de Curiel (Valladolid), y baja a lavarse al río Duero por un túnel secreto. Otros lugares en los que aparece algún elemento extraño o llamativo se relacionan con ellos; en San Martín de Rubiales está, en el vallecito que hay al este del pueblo, el Cementerio de los Moros, del que habla P. Madoz, donde debieron encontrarse restos humanos antiguos. El mismo autor menciona el Cerrillo de los Moros, de Cabañes de Esgueva, donde "hubo un grande edificio, del cual sólo se conservan algunas cuevas y un sepulcro, que han dado origen a muchas supersticiones" . En la actualidad se conservan restos de la Casa de los Moros, la Fuente la Mora y la Cueva del Moro, que se comunica con la iglesia del pueblo. En Aranda existe el Hito de los Moros, canto o mojón cuya colocación les es atribuida, como en otros lugares se hace a Sansón , Roldán , los gigantes, etc.

.....

Muchas de estas leyendas pueden tener su origen en un intento de explicación de topónimos que son etimologías populares . Bastantes topónimos en los que aparecen las voces moro, mora, moradillo, morato, moratín, etc., son en realidad vocablos prerromanos formados sobre una raíz morque puede tener dos significados: «alto» y «agua» . El primero puede estar en topónimos como Alto el Moro (Peñaranda), Campo Moro (Fuentenebro), Revilla Mora (Boada), Cuesta Morilla (Villatuelda) y el nombre del pueblo Moradillo de Roa. El segundo aparece, quizás, en los nombres de fuentes o de lugares por los que corre el agua: Val de Moro (Aranda), Val de Mora (Milagros), Valmoro (Vadocondes). Aunque en principio no tenían nada que ver con la voz romance moro, la voluntad de asimilar lo desconocido a lo familiar hizo que se confundieran, como sucede siempre en las etimologías populares.
.....

Otro personaje mítico relacionado con las ruinas de castillos o las casonas de algunos pueblos es el feudal, que, según C. Alonso del Real , tuvo su origen en el Romanticismo y llegó, a lo largo del siglo XIX, a formar parte de la cultura popular. El feudal es el señor, el dueño de tierra y personas, que ejerce su tiranía desde un castillo o una casona, conocida como la Casa Grande o de manera similar. En Campillo, por ejemplo, la Casa del Feudal está en la calle Real, cerca de la iglesia y el señor tenía derecho de «espedernada» (sic) sobre las mujeres de sus dominios. Con el derecho de pernada se ha relacionado también la costumbre de Peñaranda de Duero de que los recién casados suban a bailar al castillo nada más salir de la iglesia; esto mismo se acostumbraba en Peñafiel y otros pueblos . Parece ser un mito de origen literario romántico difundido por los novelistas folletinescos, si bien la realidad, a veces, no anduvo lejos de la ficción; basta leer la obra histórica Malhechores feudales, del profesor Salustiano Moreta .

4/2/10

La cofradía de la Virgen del Monte


Sobre la cofradía

La fundación “oficial” de la cofradía es anterior al siglo XIV. Consta que el año 1527 se instauró el culto de la Cofradía de la Concepción del Monte de La Vid, con estatutos y nueva imagen, y se unió a la cofradía fundada en Toledo por el Cardenal Cisneros, siendo “verificada” el día 18 de marzo de 1621. Ambas quedaron agregadas a la Archicofradía de Nuestra Señora del Sufragio, en Roma.
En 1809 quedó suspendido el culto por el Decreto contra los Regulares. Suspendido el culto, se mantuvo la Cofradía.
En 1815 los primeros estatutos fueron destruidos por un incendio juntamente con los libros sacramentales de la parroquia de San Martín de Tours, de Zuzones.
El párroco Fray Juan de Acebedo restableció la Cofradía y redactó y presentó oficialmente los actuales estatutos en el año 1820, en un intento encomiable de reparar lo mejor posible los primitivos.
Con la llegada de los Agustinos en 1865 se revitalizó la cofradía. La nueva imagen se trasladó al Monasterio de La Vid, donde en la actualidad recibe culto en la capilla parroquial desde 1999.
La ermita histórica se encuentra en el Valle de la Virgen a 3 kilómetros del Santuario de Santa María de La Vid. La imagen de la Virgen se puede visitar en el Monasterio.
Más información en Santuarios.

24/1/10

La ermita de la Virgen del Monte de La Vid, Zuzones y Castillejo.

Entrada a la ermita bajo la roca que hace de cubierta natural de las edificaciones.
Aquí confluyen las aguas que, en épocas de lluvia, caen al pie de la ermita.


Ruinas de una edificación junto a la ermita, bajo la roca.


Altar en el interior de la ermita.






Las cuevas

Las cuevas naturales son lugares que, desde épocas remotas, han sugerido lo sagrado, teniendo en cuenta que esto puede ser evocado por cualquier accidente llamativo del paisaje. Algunos han relacionado la cueva con las entrañas de la tierra, con su naturaleza materna, con su fuerza generadora. Lo cierto es que, desde hace miles de años, el ser humano ha vivido en ellas, y, sobre todo, ha rendido culto en ellas a sus dioses. El carácter sagrado de muchas cuevas naturales ha persistido hasta hoy (24). En la Ribera burgalesa hay dos ermitas dedicadas a la Virgen de este tipo. La primera la encontramos en Hontangas, como ya hemos dicho; la ermita de la Virgen de la Cueva está en el centro del pueblo. Su portada es una esbelta espadaña barroca con hornacinas donde hay unas esculturas en piedra de estilo popular, que representan un programa iconográfico coherente. La cueva no es muy grande y el techo, bajo, agrietado en algunos lugares, por lo que hay varios pilares de apoyo. La leyenda, oída por mí innumerables veces desde niño, cuenta que varios soldados que estaban en Haza, una noche, vieron una luz bajo la peña y se acercaron a ella (25). Al penetrar, descubrieron que una lamparilla iluminaba una imagen de la Virgen. Intentaron llevársela a Haza, la cargaron en una carreta, pero los bueyes no quisieron moverse por lo que, al final, la dejaron allí,
creyendo que esa era su voluntad. Quizá esta narración tenga algo que ver con que la Virgen de la Cueva es la patrona de la Comunidad de Villa y Tierra de Haza, que celebra allí una solemne romería periódicamente. Otro caso de cueva santuario lo encontramos en La Vid, con cuyos orígenes legendarios está relacionada. La ermita de la Virgen del Monte, ahora en lamentable estado de abandono y ruina*, se halla a unos tres kilómetros al sureste del monasterio, en el fondo de un vallecito que baja hasta el Duero, siguiendo la dirección SurNorte, en medio de un denso bosque de enebros. El fondo del valle está cerrado de repente por un paredón rocoso, donde se abre la cueva. Hasta ella sube una sendita junto a la que todavía se ven ruinas de algunas construcciones y una fuente. Dentro de la ermita quedan restos de un altar de yeso que parece de época renacentista; la imagen de la virgen está en la iglesia del monasterio.
El canónigo Juan Loperráez escribió en el siglo XVIII que el monasterio "estuvo fundado en lo primitivo, con título de Monte Sacro, al otro lado del Duero hacia el norte, tres quartos de legua de distancia del actual, conservándose hoy en el sitio que ocupó la ermita con la advocación de nuestra Señora de la Concepción del Monte, en la concavidad de una gran peña" (26). Se equivoca al situar la ermita "al otro lado del Duero hacia el norte", pues está en el mismo lado del monasterio, la margen izquierda del río, y hacia el sureste. Por lo demás, es interesante el dato de que el monasterio se llamó en un principio de Monte Sacro, que sin duda tiene el sentido de «bosque sagrado». Es posible que en esa época no fuera sino un eremitorio rupestre, pues el monasterio del siglo XII, cuando se fundó con la donación del rey Alfonso VII fechada en 1156, se construyó ya en el lugar actual, junto al río, como atestiguan los restos del claustro románico descubiertos hace unos años.
La leyenda fundacional del monasterio de que la Virgen se apareció al rey, que cazaba por estos frondosos montes, sobre una vid entre zarzales, no parece tener nada que ver con la Virgen del Monte; el mismo Loperráez despacha esta aparición con la frase "suceso que sin duda inventó Auberto Mireo" (27.
Por otro lado, la cueva es el lugar de habitación de personajes míticos, como los moros, de que después hablaremos. En Moradillo, bajo la actual iglesia y cementerio, están las Cuevas de los Moros, ahora cegadas, pero según los habitantes del pueblo son a modo de subterráneos de un castillo y están llenas de tesoros que dejaron los moros. Con el mismo nombre encontramos otras en Fuentenebro, en la parte baja de la Peña del Castillo o Peñaflor; son pequeñas cuevas naturales donde vivieron los moros, según creencia popular. En Guzmán, se halla la Cueva de la Mora.

Julián Valle ilustró y diseñó la publicación de Arturo Martín Criado Vocabularío de la Ribera del Duero/Biblioteca-14 . Ayuntamiento de Aranda de Duero,1999.


* Como se ve en las imágenes, la ermita ya no está en ruinas.

20/1/10

La ermita de la Virgen del Monte de La Vid, Zuzones y Castillejo.


Según cuenta la tradición fue construída al ser hallada en este lugar la Virgen (del Monte) por el rey Alfonso VII al ir a cazar al paraje de Valdosos. Este rey fundo el Monasterio de Santa María de la Vid (1152) y Domingo de Campdespina fue su primer Abad.

La ermita se encuentra a tres kilómetros del Monasterio de la Vid, en el llamado Valle de la Virgen, y a otros tantos del pueblo soriano de Castillejo de Robledo. El primero es un hermoso paseo (se puede ir en coche hasta la entrada del valle siguiendo un camino junto a la tapia del monasterio) arroyo y valle arriba, por el bosque, siguiendo las indicaciones del sendero marcado como Ruta del Cid. Según algunos autores, basándose en el poema y en diversos datos, cerca de este lugar se pudo situar el escenario de La afrenta de Corpes. El otro camino también se encuentra señalizado: una pista sale (a la derecha junto a unas naves ganaderas) de la carretera de Castillejo de Robledo a Langa de Duero. Se puede ir en coche y aparcar junto a la roca que sirve de cubierta a la ermita.
El entorno, la situación de la ermita y la propia ermita junto con los restos de otras dependencias (vivienda del ermitaño) merecen una visita. Las paredes del edificio -una construcción posterior a su fundación, ss. XVI O XVII (?) han sido cuidadosamente consolidadas y se han mejorado los accesos sin estropear el entorno. Afortunadamente no se ha alterado el lugar, no se han construido bancos, merenderos y toda esas mejoras que acaban siempre con el encanto de un lugar. Qué la Virgen lo proteja.



Este texto contiene una curiosa descripción de la ermita.

De 1618 a 1621 fue Fray Felipe Bernal Abad del Monasterio de Santa María de la Vid. Sobre este monasterio y la devoción que en él se profesaba a la Santísima Virgen, dice en su libro con gran entusiasmo el P. Bernal: “ En la qual casa ha florecido la devoción a la Reyna del Cielo, pues dexando la deuvotísima imagen, milagrosamente hallada por el Emperador don Alonso, que da nombre al Monasterio, y es de las más bellas imágenes del Mundo. Dentro de los términos del Monasterio, en un espeso Monte, está una hermita, no fabricada por manos de hombres, sino que la misma peña abre un seno capaz de una mediana Iglesia: y aquí está una devotíssima imagen de la Concepción de la Reyna del Cielo: ay escrituras y memorias de Quinientos años a esta parte, quánto más antigua sea Dios lo sabe, está cerca de Peñaranda del Duque, cosa de legua y media, no lexos de la orilla del Duero: préciase los Duques de Peñaranda de muy Patrones y favorecedores deste conbento y hermita. Tuvo particular devoción con esta imagen el Excelentísimo señor don Juan de Zuñiga, Presidente mertíssimo que fue de Castilla, Virrey prudentísimo de Nápoles, y dornóla con una rica corona y otras joyas y ornamentos. Es la devoción de toda la tierra, que siempre la ha venerado y honrado debaxo deste mismo título”

Un logronés, ardiente defensor de la Inmaculada, Fray Felipe Bernal de Mena, religioso premostratense. José Zamora Mendoza. Berceo, 1956.

10/9/08

El molino de Torregalindo











El molino de Torregalindo y su entorno



Este molino del río Riaza ha estado muy unido a los trabajos y los días de los pueblos vecinos de Torregalindo. En esta vega los vecinos de Campillo tuvieron sus huertas y algunos de sus vecinos residentes nacieron y vivieron en este molino de Torregalindo.
El conjunto de edificios son la vivienda y el molino en perpendicular sobre el canal, y las cuadras y almacenes haciendo la "L" que cierra el recinto. Estos últimos son los únicos que conservan el tejado, el resto de dependencias se encuentran en avanzado estado de ruina. En esta última década hemos visto como, por el abandono de los dueños, se hundían los tejados sobre la casa y la maquinaria. Sus propietarios parece ser que viven en Madrid y no están interesados en su conservación. Queda este edificio, con su canal, en un entorno ribereño delicadamente hermoso, como un animal herido expuesto a los carroñeros que poco a poco devoran sus piedras.





Desde el molino se ve el castillo de Torregalindo