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1/7/21

A propósito del paisaje colorineado: el muralismo invasivo




Esto es una entrada del blog Limbo Páramo: "A propósito del paisaje colorineado..."como es un tema muy preocupante y que, lamentablemente, ya afecta al paisaje de nuestro pueblo, he pensado que también debería publicarse en este blog. Habrá más entregas: es un tema con muchas vertientes. (J. Valle)





El paisaje colorineado (el chancro del paisaje) 

Desde hace años, cada vez que leo o escucho la expresión “poner en valor” o “recuperar” en tv, o en la prensa escrita, me pongo a temblar. Esto quiere decir que alguien sin conocimiento del posible valor del objetivo de sus "atenciones", y sin interés por la recuperación o la conservación del mismo, ha tenido una "feliz" ocurrencia. 
Podría ser cualquier cosa, pero en el tema que nos ocupa, el muralismo invasivo, la "víctima" de la ocurrencia puede ser la pared de un solar en una ciudad, un muro de tapial en un pueblo, un silo en la llanura o un faro en la costa. Todos pueden ser el objetivo de sus "atenciones" siempre que no tenga una protección adecuada que les libre de esta lacra. Su pecado puede ser el ser casi invisible, o ser de cemento gris: aquí la víctima propicia es la misma sobre la que actuaba su antecedente en esta invasión: las pintadas vandálicas que hace décadas martirizaban muchos lugares y transportes públicos. Lo curioso es que lo que antes era ilegal ahora se aplaude desde las administraciones creyéndose los más modernos. Lo que comenzó, lamentablemente, como una actividad "enrollada" con los más jóvenes apoyado por el sector progresista, también es apoyado por los conservadores que no quieren "quedarse atrás"...y es apoyado por muchos ciudadanos que, en su mayoría, no han pisado un museo o galería de arte en su vida. Se trata, engañosamente, de "democratizar" el arte: algo doblemente falaz. Esta asociación tramposa con lo democrático (típica del "totalitario" con aspiraciones) exige algo más que unas lineas, y por ello lo dejaremos para otra ocasión.

En el mejor de los casos, puede ocurrir también que más que una ocurrencia haya sido que no se haya parado a pensar en qué sentido tiene el hacer esta pintada, si acaso sirve para algo el seguir la corriente (insana), o la poca durabilidad de la misma. Y más cuando puede haber soluciones más duraderas, más bellas, con más calidad estética, incluso más ecológicas. Y sobre todo más dignas de representar las esencias de un pueblo. Pues para esto pretendemos que sirvan estos textos: informar, también argumentar el porqué el, llamado así (mismo), arte urbano puede ser una mala práctica, especialmente en contextos rurales, alterando gravemente la armonía que -a pesar de todo- conservan nuestros pueblos.
 


Como decíamos, estas ocurrencias avanzan por los espacios públicos sin control invadiendo, ya no sólo el espacio urbano, también el paisaje rural. Muchas veces son simplemente una simple ensalada de colores, un resultón trampantojo, una “pintada” tan anodina como gigantesca es su escala: un enorme buñuelo de buñuelo gigante relleno de nada, de nada...o de naderías. Y sin ningún respeto por el contexto: como ya sabemos la ignorancia es muy osada. 
 
Otras veces se camuflan tras un "buen fin" (consciente-mezquinamente o inconsciente-ignorante) como estrategia para conseguir ese ansiado espacio y/o encargo: puede ser el "empoderamiento" del abuelito o abuelita del pueblo, de la mujer campesina, del in/migrante, unas vistas de lo que el tiempo se llevó, ovejas o burros, muros que se abren al paisaje y otros pseudosurrealismos facilones...todo puede valer mientras se mantenga sin una pizca de sustancia. Si nos fijamos, hay una ristra de tópicos, un catálogo a medida de cada cliente. Las estrategias son diversas, y el efecto sobre nuestro entorno es el mismo. 
Dentro de esta agresión estética y visual al entorno habría que diferenciar el encargo privado (hacer de su capa un sayo) que suele ser de menor superficie, y el encargo público (grande, ande o no ande) del que necesita notoriedad (sea la del "ejecutor" o la de aquel que contrata al "ejecutante") y que es doblemente gravoso: por un lado se gastan fondos públicos, de todos, y se colorinean espacios públicos, de todos.

He empezado a escribir, y veo que el tema es muy extenso. Y es que este "chancro" colorinero se extiende por tantos sitios -con el apoyo institucional- que ha dejado aparcado de la actualidad al penoso fenómeno del "rotondismo". He decidido no emplear imágenes de este paisaje colorineado ya que no es mi intención promocionar algo que me horroriza, como ciudadano y artista, y he preferido acompañar estos textos con imágenes libres de esta pesadilla.




Todo ello afecta a nuestro entorno creando un "ruido" visual que, muchas veces, destroza el disfrute de una contemplación pausada. Hay casos terribles e indignantes, y muy recientes, entre los que destacaría -por su brutalidad colorinera- el humilde, sencillo -y antes bello- paraje del Faro blanco de Ajo. 

-El triste caso del Faro de Ajo en Cantabría: chancro colorinero destacado
 
A pesar de la oposición de muchos artistas, críticos de arte, galeristas, historiadores, etc (cántabros y del resto de España, conocidos y con larga y reconocida trayectoria) el gobierno regional con el Sr. Revilla a la cabeza acompañado por las autoridades locales, ha ejecutado la ocurrencia. Ninguno de ellos ha dado un paso atrás. Al contrario, se precipitaron hacia el acantilado de la vulgaridad e inanidad absoluta. Podemos ver un video, en el programa “Mi casa es la tuya” de Bertín Osborne, en el que este político "campechano" visita junto a su anfitrión un lugar muy especial para el político; y ¡¡¡lo elogia por su sencillez y belleza!!!: el modesto Faro de Ajo...entonces blanco.

Me gusta siempre recordar la maravillosa escritura del filósofo Josep Mª. Esquirol cuando se habla de estas cuestiones. Nos dice en su libro "La penúltima bondad" que "quien no perciba lo más sencillo, tampoco sentirá lo más hondo". Así es, muchas veces, y especialmente en el Arte, sencillez y hondura van emparejadas. Aquí, permitidme, volveremos atrás para decir: ¡cielo azul, hierba verde, Faro de Ajo...blanco!

¿Cómo explicar qué es “lo sublime”? imaginad este pequeño faro iluminado por un rayo de sol, deslumbrante en su blancura, y al fondo mar y cielo confundidos, como en el célebre cuadro de Caspar David Friedrich, “Monje a la orilla del mar”. Imaginad, esta construcción que fue la luz en la oscuridad, la salvación para tantos navegantes perdidos en la galerna, minúsculo y blanco frente a ese horizonte amenazador. I
maginadlo sólo, así, como quedó  en mi recuerdo: ahora ya sólo es una triste traca de colorines.
Bien, seguimos en la vertiente artística, porque hay que recordar que el “paisaje” es una construcción cultural, no “nace” por sí mismo, es algo nuestro, humano. Entonces ¿no será mejor reconocerlo y dar nuestra aportación, si acaso queremos aportar algo…o nuestra reflexión sobre el mismo? es decir, no actuar a tontas y a locas, de cualquier manera, sobre unos espacios tan delicados.






“Sencillo… hondo” nos dice Esquirol, y veo esa fila de almendros que siguen un camino en mi pueblo, en Campillo de Aranda, y que alguien plantó y cuida con mimo (Esquirol dedica una atención especial a “el cuidar”) y que ve año tras año crecer, y que yo también disfruto con la mirada...agradecido por este cuidado. No hay intención pecuniaria: las almendras se quedan en los árboles, pocas se recogen. Es ese antiguo proceder -y placer- humano por lo bien hecho.

Respecto al buen hacer, un buen amigo me ha regalado un libro-catálogo[1] de una exposición del año 2002-2003, del Museo Etnográfico de Castilla y León de Zamora, de ese gabinete –tradicional- de maravillas. Su título es ENSERES, así escrito, diferenciando con el color las dos partes de la palabra. El contenido es magnífico: nos muestran hasta dónde llegaban los lazos entre los objetos cotidianos y quienes los fabricaban, o hacían uso de ellos; algo que va más allá de su utilidad. Como dice el título, esos en-seres son algo muy relacionado con la existencia y con el ser que los dió forma: los hacemos, los definimos y nos definen. Volvemos a ver en estos objetos lo que el filósofo cordobés Séneca le decía, en una carta, a su amigo Lucilio: “para estos hombres, como fue su discurso, así fue su vida”.[2] Y yo me preguntó, qué discurso estamos dejado nosotros ¿acaso, ciertamente, responde a nuestra vida?


Bien, continuaré con el tema otro día.


Ahora vuelvo a los almendros. Me gusta contemplarlos desde un camino paralelo, recortándose en el horizonte ahora en verano. O con sus troncos oscuros destacados sobre la blancura de las nieves…marcando el camino. Es este elogio de lo sencillo un verdadero poema visual.
 
 
 
Julián Valle. Campillo de Aranda 1.07.2021
 
 
 
 

Las fotos son mías (sin retoques) y son de diferentes y maravillosos parajes de Campillo de Aranda

[2]“Talis hominibus fuit oratio qualis vita” Lucio Anneo Séneca.

 

15/6/16

Colmenas en Campillo de Aranda.




Foto: Yanira Bratos, 2016.

En el pasado, en Campillo, no era raro que aparte de palomar una casa tuviera una o varias colmenas instaladas en la propia vivienda para autoconsumo. Podían estar instaladas entre las vigas, en el forjado entre dos pisos, con piquera al exterior por una de las fachadas, y acceso desde el desván con trampillas.

Parece un insecto "sin importancia", puede que para algunos incluso molesto, pero no todos saben de su vital importancia en la agricultura, y especialmente en los cultivos frutícolas. Y es que todo eso nos sirve de alimento.

Hay que recordar que sin abejas NO hay polinización. Y No es extraño encontrarse colmenas junto a las explotaciones para conseguir una mayor producción.

Por ello la apicultura más que una industria es una bendición, y las administraciones nacionales, regionales y especialmente las locales, deberían facilitar su establecimiento.


 
Actividades sobre apicultura.



Una de las iniciativas más recientes -en esta actividad- es la emprendida en el año 2014 por Yanira Bratos de la Puente ( Miel "Río de Oro"..o Río Douro, O rio do ouro en portugués) con colmenas en la Ribera, en Villalba de Duero, Campillo de Aranda, La Horra (más adelante en Hontoria de Valdearados y Santa Cruz de la Salceda) y en la comarca zamorana de Sanabria. Es necesaria esta dispersión especialmente frente a las enfermedades, enemigos naturales o venenos químicos utilizados en la agricultura, que podrían arruinar la explotación de estar concentrados en una sola zona. Por otra parte es tradicional la rotación de las colmenas por distintos lugares para aprovechar mejor la floración.

Colmenar en Campillo. Foto: Yanira Bratos


Hay que tener en cuenta que sólo hay 25 "apicultores profesionales" en la provincia de Burgos -profesional: es decir con más de 150 colmenas- por lo que este tipo de actividad debería estar "mimada" por las administraciones locales: no tiene lógica que algo tan beneficioso tenga que pagar "por inicio de actividad" una tasa en cada uno de los pueblos. En una entrevista al Diario de Burgos (01.06.2015), esta apicultora nos recuerda que «desde la Unión Europea nos conceden ayudas a la polinización por la importancia estratégica del sector dentro del ecosistema», pero que «los ayuntamientos nos gravan con tasas y no nos conceden el apoyo ni la relevancia que tiene esta actividad»
Foto: Yanira Bratos


Yanira finalizó sus estudios universitarios de Sociología y se especializó en cooperación al desarrollo en el mundo rural: algo de vital importancia para fijar población en los pueblos ya que la despoblación es una "sangría" que desgraciadamente no acaba de cortarse en nuestra comunidad de Castilla y León. Un problema que preocupa a las administraciones que procuran tomar medidas aunque, como se puede comprobar, no son suficientes y la despoblación continúa en aumento. Yanira estudió este fenómeno del "desarrollo rural" pero en vez de convertirlo en informes o tesis decidió pasar a la acción y montar su propia empresa. Su actividad tradicionalmente es considerada como "ecológica" pero lo es en muchos sentidos, no sólo en relación con su entorno-paisaje más próximo también por ser como actividad humana un beneficio para el "mantenimiento" del medio natural. Y lo es como lo fue en otro tiempo la ganadería extensiva ovina que -por ejemplo- cooperaba en la limpieza de los montes -y que junto a otros usos- favoreció su mantenimiento evitando esos terribles incendios que son noticia todos los años.

Aprovecho para hacer un homenaje -con un par de fotos- a una profesión: la de los pastores, desafortunadamente -para todos- en declive...o desaparecida como el caso de Campillo.

                       
Fotos: J.Valle


La apicultura pertenece también al sector ganadero. Como muchos sabrán de la colmena no sólo sale miel, también cera, propoleo, polen y otras sustancias de uso terapéutico en farmacología. Y es una actividad -¡ojo al dato!- que en Andalucía supuso en 2013 ¡atención! el 63% de la actividad económica de sus pueblos. Presente en 488 de los 776 pueblos de Andalucía. Es el 22% del total nacional en número de colmenas, en un país como España con el mayor censo apícola de la Unión Europea. Castilla y León se sitúa en tercer lugar en número de explotaciones: 4.546 explotaciones, el 16,5% del cómputo nacional por debajo de Andalucía y Extremadura.

Castilla y León produce el 13% de la miel española con casi cuatro toneladas al año.

Aparte del avispón asiático hay otro enemigo más para la apicultura autóctona que proviene del mismo continente: la miel china que se está importando con precios (3€) por debajo de la media de producción. Las marcas que vemos en los supermercados mezclan mieles nacionales con otras procedencias, sobre todo chinas. Todos podemos imaginar las normas estrictas que se aplican a cualquier industria agroalimentaria en cuestiones higiénico-sanitarias ¿son las mismas en la Unión Europea que en china? Así que por la conservación del medio ambiente, por la economía de nuestros pueblos, por nuestra agricultura y nuestra gente...y sobre todo por tu salud:

consume miel 100% ESPAÑOLA. 


Miel RÍO DE ORO