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12/7/12

Plaza Mayor nº 6



La misma imagen con algunas diferencias: La casa nº6 con la fachada transformada, la siguiente desaparecida pero manteniendo las alturas.
En esa época -los años 70- muchas casas se adaptan o se construyen de nuevo siguiendo las modas. Con el tiempo quedan integradas en el conjunto aunque viendo la foto antigua se echan de menos estas magníficas construcciones, su trabajo de cantería, sus balcones y rejas: aún no estaban "de moda" las rehabilitaciones. Por otra parte también hay que decir que su buena integración en el conjunto se debe a que quizá se construyen -en principio- con un fin práctico, más luz y comodidad. Son desde luego más agradables -por su sencillez- que esas modas (Exin Castillos) que llenan nuestros pueblos de falsos sillares y otros elementos tan ostentosos que acaban convirtiendo las fachadas en decorados de teatro.....para La venganza de Don Mendo. Afortunadamente nos vamos librando de estos excesos.
Por otra parte qué bonitas lucen ambas fachadas llenas de geranios: una foto quedó para el recuerdo en blanco y negro, la otra aparece llena de vida y de color.

10/9/10

Calle Real nº30


D.E.P.

En una de las últimas reformas de la Calle Real ha desaparecido esta magnífica puerta encuadrada con sillería. El dintel, con la inscripción AÑO 1780, tiene dos grandes jambas que encuadraban este sobrio y bello umbral.
Estos elementos, que dan época y calidad a un edificio, son eliminados en nuestros pueblos sin ninguna consideración, como un elemento que afea la fachada. Curiosamente se añaden piedras -pegadas- para conseguir un efecto estético cercano al chalé modelo clásico mientras se eliminan los autenticos elementos clásicos. Las soluciones tradicionales desaparecen y son sustituidas por otras -anodinas- de catálogo.
El color anterior de la fachada - a la tirolesa -era una armonía de gris azulado y tierra amarilla, ideal para reflejar una tarde de sol como ésta que vemos en la imagen.

Aunque la fachada ha perdido alegría y color, el lado positivo es que no se ha chapado -como suele ser habitual- con piedra al estilo Exín castillos. Ésta es una terrible plaga que nos invade en La Ribera. Qué triste es conformarse con lo insípido antes que padecer la vulgaridad.
Como diría Kurtz en El corazón de las tinieblas: ¡El horror! ¡El horror!

9/9/10

La ermita de S. Roque


Las tres fotografías son de Susana G. Bernal.


Se puede leer: D 1762

SANROQVE AÑO

La pequeña caseta que hay en el interior del cementerio conserva la data de la desaparecida ermita de S. Roque, demolida a mediados (?) del s. xx. Otros elementos de la construcción posiblemente se encuentran repartidos por las casas de Campillo: a la vista están los restos de un arco similar –se han utilizado menos dovelas- al de la ermita (?) en una vivienda de nueva construcción.

¿.......?

Lamentable es que, este edificio, haya desaparecido por falta de mantenimiento. Y Un paseo por esta comunidad de Castilla y León no nos levantará el ánimo: sólo el patrimonio de la iglesia ofrece un listado inmenso de ruina y abandono. ¿Debería ser propietaria -la iglesia- de edificios (arruinados) creados con donaciones o fruto de los diezmos? En los pueblos pequeños sería una solución que la propiedad pasase a los vecinos ya que son estos los que se ocupan del mantenimiento. Pero es más fácil que la propiedad sea de los mismos....de siempre, ya que la restauración -si llega- saldrá de los bolsillos…..de los de siempre.

Más información sobre la ermita de S. Roque.

16/8/10

El buen hacer

Tejado de chapa, sin alero.
Una de las imágenes destacadas en el programa de las fiestas de Campillo de este año es una fotografía de la espadaña de la iglesia parroquial. Dejando a un lado cualquier comentario sobre lo acertado de la elección de las imágenes y su tratamiento, lo más sorprendente es el protagonismo de la cubierta de chapa. También sorprende que pase desapercibido este detalle –tan evidente- para la mayoría de nuestros vecinos cuando hojean este programa. Esto invita a reflexionar. ¿Es que a nadie le importa como va desapareciendo la belleza que aún conserva este pueblo? ¿Es posible que haya poco interés en mantener –dignamente- este rico patrimonio que hemos heredado?
Tejado con teja árabe, a canal.

Alero tradicional, con teja invertida y canalón de zinc.

(web artesanía del zinc)

Parece ser que las normas dadas por la Junta de Castilla y León sobre los tejados en nuestra comarca no es conocida ni por los propietarios, ni por los profesionales de la construcción (es una de sus obligaciones) o ¿es que no les interesa?: las normas no son aplicadas, no hay vigilancia para que se cumplan y basta una fotografía aérea para ver lo bárbaro del desastre (en el programa de fiestas vemos un fragmento) Un tornado se ha llevado los tejados de teja árabe y ha dejado en su lugar un catálogo de cubiertas de lo más variopinto en tamaño, colores y materiales.

Como hemos dicho en otras ocasiones, se puede renovar o modernizar (o construir) un edificio con un resultado que mantenga o mejore la belleza de nuestro entorno más próximo, del lugar que habitamos, por donde paseamos, donde vamos de vacaciones. Sólo hace falta una pizca de sensibilidad, mucho sentido común y algo de interés por las cosas bien hechas.

En el resultado se verá la nobleza de la construcción sin necesidad de pegotes y añadidos. La belleza en la arquitectura es equilibrio, armonía, conocimiento. La belleza está reñida con lo descuidado, la falta de lógica, lo caprichoso; cosas muy asociadas a lo pretencioso, una de las más terribles plagas, la peste bubónica (bubón, pegote, quiste) de la arquitectura. Es increíble el inmenso catálogo que tienen los almacenes de construcción (a disposición de estos propietarios y constructores del lado oscuro) con el que desarrollar la imaginación que acabará con la belleza de nuestros pueblos.

Y como siempre….hay que decir que la esperanza quedó en el fondo. Siempre hay algún amante de lo que tanto admiramos. No necesitan ser reconocidos de ninguna forma, se reconocen siempre en el buen hacer de su trabajo. ¡Chapó!

20/10/09

El Navajo en 1979

fotografía: archivo Anamaría y Antonio Llorente



En esta imagen de 1979 se pueden apreciar los cambios en la primera linea de casas. El antiguo pilón-abrevadero ha desaparecido ya en estas fechas: testimonio de otros tiempos y otras formas de vida.

El Navajo después perdió su uso ganadero como enorme abrevadero. Cuando se secaba también se recogía el cieno para ser usado como abono. Ahora es un espacio natural* de recreo para vecinos y visitantes. Y un emblema del pueblo, pues es el marco "incomparable" donde, de vez en cuando, emerge el famoso cetáceo de Campillo de Aranda.


*Siempre que hablemos, en esta comarca, de espacio-paisaje natural será sobre un territorio, que desde hace siglos, ha sido transformado-ordenado por el hombre: edificaciones, cultivos, pastos, bosques, etc. Lo silvestre se entrelaza (o se entrelazaba) con lo humano, ya que para bien o para mal, el ser humano forma parte de la naturaleza. Sería muy interesante ver hasta que punto son silvestres muchos de los espacios considerados naturales: es el caso de muchos de los bosques (especies) llamados autóctonos. Por contra otros, como por ejemplo los pinares, son considerados artificiales; este es un tema en el que se mezclan nuestra ignorancia y, en otros casos, las ideologías que se basan en la pureza de los orígenes y sus árboles míticos (p. ejem.el roble).

11/10/09

Un palomar mirando al sur


Cada comarca tiene sus palomares, ¿o habría que decir tenía? Estas construcciones que han quedado asociadas para siempre al paisaje castellano van desapareciendo lentamente abandonadas a su ruina.
Una humilde construcción se hace paisaje, hitos que marcan la presencia humana en un territorio muy antropizado. El tiempo pasa y se funde con otros tiempos, no se crea cicatriz en el paisaje, se hace piel, piel humana construida con los trabajos y los días.
Una construcción elemental: cuatro paredes de piedra, una puerta y un tejado a la molinera. El derrumbe del tejado deja a la vista las casillas de los nidales, la vegetación toma este espacio interior. Una pared ciega oculta la Serrezuela; al otro lado, junto a la puerta, dos piedras para tomar asiento al sol….. al sur.





































14/8/09

Las bodegas se hunden

Desde hace años, en Aranda de Duero, se esta recuperando un tesoro cultural que, como otros tesoros ocultos, es subterráneo: las bodegas. En ello están empeñados tanto la población -a través de las peñas- como el ayuntamiento. El resultado ha sido recuperarlas para disfrute de los vecinos y visitantes interesados en la cultura del vino. Ahora es motivo de orgullo para todos los arandinos. Y es junto a la iglesia de S. Juan y la de Sta María uno de los monumentos antiguos (las más antiguas probablemente sean del s. XIII) más visitados.
Otros pueblos de nuestra comarca también tienen sus pequeños tesoros; con estas pocas imágenes pretendemos animar a los propietarios para que las bodegas de Campillo dejen de ser un barrio en ruinas. Para que las bodegas y sus lagares no desaparezcan por abandono y desidia, y puede que por un saco de cemento y cuatro tejas. Sabemos que hay algunos valientes, que sorteando todo tipo de obstáculos y pagando los gastos de rehabilitación de su propio bolsillo, están recuperando alguna bodega para uso propio y de aquellos que no ponen un duro para su conservación. Probablemente el Ayuntamiento colabore intentando tapar los socavones que acumulan aguas de lluvias y nieves desde hace años, y que tanto daño están haciendo a las bodegas: hay que entender que hay muchas y algunas de ellas comunicadas. Por todos ellos –también por los rácanos- hay que brindar con un vaso de buen vino, o compartir el jarro o el porrón, con clarete por supuesto. Y además es c……..….cardiosaludable.
Esta bajada tiene una impresionante bóveda de medio cañon.

Grandes losas de piedra forman una bóveda mitrada.




Este arco arranca desde la pared.



Uno de los arcos de medio punto hecho con grandes sillares -perfectos- de piedra caliza que arrancan desde el suelo.


Grandes cubas de vino, casi de la altura de la galería.




Un enrejado de vigas: entre los arcos se empotraron maderos de enebro que sujetan grandes losas de piedra.





Las bodegas son de varios propietarios cada uno tiene su lugar o sitio , abierto o cerrado, para colocar su cuba.





Los maderos de enebro sujetan el techo.







El rincón del rehabilitador









La ventilación de las naves y la salida de materiales en su construcción se hacen a través de la zarzera.









El derrumbe de una bóveda.
Recomiendo no bajar así de frescales a la bodega.
Para todo aquel que quiera más información sobre las bodegas y su historia, especialmente sobre las de Aranda de Duero, como paradigma de las existentes en nuestra comarca, consultad la publicación del amigo Javier Iglesias:
Viñedo, vino y bodegas en la historia de Aranda de Duero. Javier Iglesia Berzosa - Alberto Villahoz García. Ayuntamiento de Aranda de Duero. 1ª edición de 1982. ISBN 84-500-8122-X
Todas las fotografías son de Susana Gómez Bernal.
Fantástica reportera,afirmo.

31/7/09

La ermita del cementerio

El cementerio en una imagen reciente.
El cementerio y la ermita de S. Roque en una fotografía antigua.

Imagen de la desaparecida ermita de S. Roque, demolida a mediados (?) del s. xx. Sus sillares son reaprovechados para una nueva tapia; no conocemos el destino del arco. Esta es otra de las lamentables desapariciones del patrimonio arquitectónico de Campillo. Da la coincidencia que el mismo arquitecto que proyectó la desaparecida casa del curato (1767) de nuestro pueblo -Ángel Vicente Ubón- corrige las trazas y condiciones del retablo y camarín de esta ermita de S. Roque y planea la reforma de la iglesia parroquial; este último proyecto es traspasado finalmente a Miguel Rivera debido al gran número de encargos que, Ubón, tiene en ese momento.
Para un mayor conocimiento, en detalle de estos y otros datos, consultar la interesantísima publicación en dos volúmenes de Mª José Zaparín Yañez, Desarrollo artístico de la comarca arandina s.XVII Y XVIII; mejor cómpralo, está bien editada y, lo mejor de todo, es barata. Para consultar, o préstamo puedes ir a la Biblioteca Municipal de Aranda de Duero.

23/7/09

Goteo de desapariciones: 2009, Calle Navajo.


Las piedras desaparecidas, antes de la reforma, de la fachada de la casa que aparece en la entrada: Foto antigua desde la Avenida de Castilla y León .


AÑO/DE/1793

A/COSTA/DE/ESTEBAN(?)/DE/DIEGO
En esta fotografía, de Susana Gómez, se puede leer la data de la piedra( no recuperada en la nueva construcción) lamentablemente desaparecida.

21/7/09

callejón de la Plaza Mayor (casas, patio y horno derribados en 2010)

En uno de los callejones de la Plaza Mayor se encuentra esta interesante construcción tradicional que a pesar de alguna reforma en el siglo pasado conserva el sabor de las casas de otra época.
Perteneciente a la misma casa, y en el mismo callejón se encuentra un antiguo horno de pan abandonado a la ruina y que en este último año se ha convertido en un montón de escombros.
Curiosamente, en estos pueblos se abandonan a la ruina valiosos tesoros de nuestra cultura popular, que sólo exigen para su mantenimiento la colocación de alguna teja caida, y mientras se recrean construcciones de estilo castellano, o imitando lo popular, de dudoso gusto y completamente falsas.*
 
*Alguien dirá eso de sobre gustos no hay... A estos convendría recordarles que hay sobre el gusto muchas publicaciones y que por su peso y cantidad servirían para lapidar a quien aún siga haciendo estos comentarios.
 
Un pie derecho*, marca el límite de esta casa: una solución poco frecuente que quizás delate su antiguedad.
* Los muros entramados funcionan mediante una estructura configurada con las propias piezas de madera y según un sistema de unión enormemente variable y a veces de un gran virtuosismo (en los ejemplos más audaces y experimentales de arquitectura popular no sometida a normativa ninguna). Los cuarteles de madera son rellenados después por material de plementería que inevitablemente, con el tiempo, entra también a formar parte decisiva del conjunto estructural, de modo solidario con las piezas de madera y según un principio conocido y aceptado por el constructor tradicional. Claro está que el entramado no es el único sistema constructivo que emplea madera de forma relevante en la edificación, pero es precisamente el que representa el estadio culminante, desde el punto de vista estructural, del trabajo arquitectónico con la madera en el contexto de la arquitectura tradicional. Más allá de los simples encestados o facturas imitativas en madera propias de los hombres primitivos (a menudo emulando las construcciones de los animales), y más allá del sistema de los muros armados (en los cuales la madera actúa de refuerzo en los muros de fábrica), el entramado es el sistema que representa el auténtico armazón constructivo (cuyas derivaciones conceptuales, como sabemos, llegan hasta la arquitectura moderna) y se halla amplísimamente difundido en el conjunto de la arquitectura popular y especialmente en el mundo europeo. Este tipo constructivo no solo incluye elementos horizontales (vigas, zapatas, codales, etc.) y verticales (pies derechos), sino también en diagonal (tornapuntas), y alcanza niveles de complejidad variados según el clima y la tradición constructiva local. Su característico modo de operar “autoportante” aligera la construcción y permite la configuración de espacios interiores abiertos y grandes huecos exteriores, posibilidades que si bien no son siempre aprovechadas por la arquitectura tradicional (pues el clima o los usos interiores pueden presentar motivos en contra) en cambio sí parecen más cercanas a concepciones arquitectónicas modernas que nada tienen que ver, en cambio, con la arquitectura “histórica” o monumental construida habitualmente con piedra o con ladrillo.

El entramado de madera como arquetipo constructivo: de la arquitectura tradicional a los sistemas modernos. Luis Maldonado Ramos. Catedrático de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura David Rivera Gámez. Profesor de la Universidad Alfonso X el Sabio.

 

Sobrevive,asombrosamente, el escudo de la cerradura de la entrada lateral, que no ha sido visitado por los coleccionistas que han arrasado las puertas de nuestro pueblo.
Toda la piedra menuda de la fachada queda rejuntada con un mortero de cal y arena. Quedan visibles las piedras de los vanos.
Uno de los pocos tejados que mantiene la ripia de enebro bajo la teja a canal haciendo un pequeño alero. Se aprecia el puntal de enebro visto que forma parte del entramado de de la casa.
Lateral trasero de la misma casa. Alero con canes, tabla y teja invertida.
 
entrada al pequeño patio desde donde se accede al horno
 
Se puede ver la chimenea de ladrillo macizo y la entrada con un pequeño espacio con asiento y estanterías.