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1/7/21

A propósito del paisaje colorineado: el muralismo invasivo




Esto es una entrada del blog Limbo Páramo: "A propósito del paisaje colorineado..."como es un tema muy preocupante y que, lamentablemente, ya afecta al paisaje de nuestro pueblo, he pensado que también debería publicarse en este blog. Habrá más entregas: es un tema con muchas vertientes. (J. Valle)





El paisaje colorineado (el chancro del paisaje) 

Desde hace años, cada vez que leo o escucho la expresión “poner en valor” o “recuperar” en tv, o en la prensa escrita, me pongo a temblar. Esto quiere decir que alguien sin conocimiento del posible valor del objetivo de sus "atenciones", y sin interés por la recuperación o la conservación del mismo, ha tenido una "feliz" ocurrencia. 
Podría ser cualquier cosa, pero en el tema que nos ocupa, el muralismo invasivo, la "víctima" de la ocurrencia puede ser la pared de un solar en una ciudad, un muro de tapial en un pueblo, un silo en la llanura o un faro en la costa. Todos pueden ser el objetivo de sus "atenciones" siempre que no tenga una protección adecuada que les libre de esta lacra. Su pecado puede ser el ser casi invisible, o ser de cemento gris: aquí la víctima propicia es la misma sobre la que actuaba su antecedente en esta invasión: las pintadas vandálicas que hace décadas martirizaban muchos lugares y transportes públicos. Lo curioso es que lo que antes era ilegal ahora se aplaude desde las administraciones creyéndose los más modernos. Lo que comenzó, lamentablemente, como una actividad "enrollada" con los más jóvenes apoyado por el sector progresista, también es apoyado por los conservadores que no quieren "quedarse atrás"...y es apoyado por muchos ciudadanos que, en su mayoría, no han pisado un museo o galería de arte en su vida. Se trata, engañosamente, de "democratizar" el arte: algo doblemente falaz. Esta asociación tramposa con lo democrático (típica del "totalitario" con aspiraciones) exige algo más que unas lineas, y por ello lo dejaremos para otra ocasión.

En el mejor de los casos, puede ocurrir también que más que una ocurrencia haya sido que no se haya parado a pensar en qué sentido tiene el hacer esta pintada, si acaso sirve para algo el seguir la corriente (insana), o la poca durabilidad de la misma. Y más cuando puede haber soluciones más duraderas, más bellas, con más calidad estética, incluso más ecológicas. Y sobre todo más dignas de representar las esencias de un pueblo. Pues para esto pretendemos que sirvan estos textos: informar, también argumentar el porqué el, llamado así (mismo), arte urbano puede ser una mala práctica, especialmente en contextos rurales, alterando gravemente la armonía que -a pesar de todo- conservan nuestros pueblos.
 


Como decíamos, estas ocurrencias avanzan por los espacios públicos sin control invadiendo, ya no sólo el espacio urbano, también el paisaje rural. Muchas veces son simplemente una simple ensalada de colores, un resultón trampantojo, una “pintada” tan anodina como gigantesca es su escala: un enorme buñuelo de buñuelo gigante relleno de nada, de nada...o de naderías. Y sin ningún respeto por el contexto: como ya sabemos la ignorancia es muy osada. 
 
Otras veces se camuflan tras un "buen fin" (consciente-mezquinamente o inconsciente-ignorante) como estrategia para conseguir ese ansiado espacio y/o encargo: puede ser el "empoderamiento" del abuelito o abuelita del pueblo, de la mujer campesina, del in/migrante, unas vistas de lo que el tiempo se llevó, ovejas o burros, muros que se abren al paisaje y otros pseudosurrealismos facilones...todo puede valer mientras se mantenga sin una pizca de sustancia. Si nos fijamos, hay una ristra de tópicos, un catálogo a medida de cada cliente. Las estrategias son diversas, y el efecto sobre nuestro entorno es el mismo. 
Dentro de esta agresión estética y visual al entorno habría que diferenciar el encargo privado (hacer de su capa un sayo) que suele ser de menor superficie, y el encargo público (grande, ande o no ande) del que necesita notoriedad (sea la del "ejecutor" o la de aquel que contrata al "ejecutante") y que es doblemente gravoso: por un lado se gastan fondos públicos, de todos, y se colorinean espacios públicos, de todos.

He empezado a escribir, y veo que el tema es muy extenso. Y es que este "chancro" colorinero se extiende por tantos sitios -con el apoyo institucional- que ha dejado aparcado de la actualidad al penoso fenómeno del "rotondismo". He decidido no emplear imágenes de este paisaje colorineado ya que no es mi intención promocionar algo que me horroriza, como ciudadano y artista, y he preferido acompañar estos textos con imágenes libres de esta pesadilla.




Todo ello afecta a nuestro entorno creando un "ruido" visual que, muchas veces, destroza el disfrute de una contemplación pausada. Hay casos terribles e indignantes, y muy recientes, entre los que destacaría -por su brutalidad colorinera- el humilde, sencillo -y antes bello- paraje del Faro blanco de Ajo. 

-El triste caso del Faro de Ajo en Cantabría: chancro colorinero destacado
 
A pesar de la oposición de muchos artistas, críticos de arte, galeristas, historiadores, etc (cántabros y del resto de España, conocidos y con larga y reconocida trayectoria) el gobierno regional con el Sr. Revilla a la cabeza acompañado por las autoridades locales, ha ejecutado la ocurrencia. Ninguno de ellos ha dado un paso atrás. Al contrario, se precipitaron hacia el acantilado de la vulgaridad e inanidad absoluta. Podemos ver un video, en el programa “Mi casa es la tuya” de Bertín Osborne, en el que este político "campechano" visita junto a su anfitrión un lugar muy especial para el político; y ¡¡¡lo elogia por su sencillez y belleza!!!: el modesto Faro de Ajo...entonces blanco.

Me gusta siempre recordar la maravillosa escritura del filósofo Josep Mª. Esquirol cuando se habla de estas cuestiones. Nos dice en su libro "La penúltima bondad" que "quien no perciba lo más sencillo, tampoco sentirá lo más hondo". Así es, muchas veces, y especialmente en el Arte, sencillez y hondura van emparejadas. Aquí, permitidme, volveremos atrás para decir: ¡cielo azul, hierba verde, Faro de Ajo...blanco!

¿Cómo explicar qué es “lo sublime”? imaginad este pequeño faro iluminado por un rayo de sol, deslumbrante en su blancura, y al fondo mar y cielo confundidos, como en el célebre cuadro de Caspar David Friedrich, “Monje a la orilla del mar”. Imaginad, esta construcción que fue la luz en la oscuridad, la salvación para tantos navegantes perdidos en la galerna, minúsculo y blanco frente a ese horizonte amenazador. I
maginadlo sólo, así, como quedó  en mi recuerdo: ahora ya sólo es una triste traca de colorines.
Bien, seguimos en la vertiente artística, porque hay que recordar que el “paisaje” es una construcción cultural, no “nace” por sí mismo, es algo nuestro, humano. Entonces ¿no será mejor reconocerlo y dar nuestra aportación, si acaso queremos aportar algo…o nuestra reflexión sobre el mismo? es decir, no actuar a tontas y a locas, de cualquier manera, sobre unos espacios tan delicados.






“Sencillo… hondo” nos dice Esquirol, y veo esa fila de almendros que siguen un camino en mi pueblo, en Campillo de Aranda, y que alguien plantó y cuida con mimo (Esquirol dedica una atención especial a “el cuidar”) y que ve año tras año crecer, y que yo también disfruto con la mirada...agradecido por este cuidado. No hay intención pecuniaria: las almendras se quedan en los árboles, pocas se recogen. Es ese antiguo proceder -y placer- humano por lo bien hecho.

Respecto al buen hacer, un buen amigo me ha regalado un libro-catálogo[1] de una exposición del año 2002-2003, del Museo Etnográfico de Castilla y León de Zamora, de ese gabinete –tradicional- de maravillas. Su título es ENSERES, así escrito, diferenciando con el color las dos partes de la palabra. El contenido es magnífico: nos muestran hasta dónde llegaban los lazos entre los objetos cotidianos y quienes los fabricaban, o hacían uso de ellos; algo que va más allá de su utilidad. Como dice el título, esos en-seres son algo muy relacionado con la existencia y con el ser que los dió forma: los hacemos, los definimos y nos definen. Volvemos a ver en estos objetos lo que el filósofo cordobés Séneca le decía, en una carta, a su amigo Lucilio: “para estos hombres, como fue su discurso, así fue su vida”.[2] Y yo me preguntó, qué discurso estamos dejado nosotros ¿acaso, ciertamente, responde a nuestra vida?


Bien, continuaré con el tema otro día.


Ahora vuelvo a los almendros. Me gusta contemplarlos desde un camino paralelo, recortándose en el horizonte ahora en verano. O con sus troncos oscuros destacados sobre la blancura de las nieves…marcando el camino. Es este elogio de lo sencillo un verdadero poema visual.
 
 
 
Julián Valle. Campillo de Aranda 1.07.2021
 
 
 
 

Las fotos son mías (sin retoques) y son de diferentes y maravillosos parajes de Campillo de Aranda

[2]“Talis hominibus fuit oratio qualis vita” Lucio Anneo Séneca.

 

16/2/14

Dar casa a la esencia: construir, habitar, pensar

Construir, habitar, pensar es el título de una conferencia dada por Martin Heidegger en Darmstadt en 1951. Los alemanes entonces necesitaban viviendas, durante la Segunda Guerra Mundial los aliados bombardearon Alemania dejando, en muchos casos, ciudades enteras reducidas a ruinas: es impresionante ver fotografías de Colonia (Köln) en 1945 como un mar de escombros en el que sobresalen los restos de la catedral[1].
Se pensaba que la solución era la construcción masiva de viviendas para así cubrir la gran demanda de las mismas. Ayer como hoy, estas construcciones  de horribles pisos-colmena  se construyen más  como forma de hacer negocio que como lugar para habitar. La persona mora en ellas y sin embargo no habita en ellas: si habitar significa únicamente tener alojamiento[2].
Ese habitar,para Heidegger, tiene una dimensión trascendente que va más allá del construir.

Porque construir no es sólo medio y camino para el habitar. El construir ya es, en sí mismo, habitar. ¿Quién nos dice esto? ¿Quién es que puede darnos una medida con la cual podamos medir de un cabo al otro la esencia de habitar y construir?[3]
Memoria del fulgor. 01.01 Julián Valle 2001

....es el lenguaje, pero no aquel que está cosificado por el sobrehuso de los conceptos fundamentales: Heidegger se vale del idioma materno –el alemán- y también lo usa como materia prima para crear nuevas palabras –no cosificadas- destinadas a ser usadas en el desarrollo de su filosofía. Hace una arqueología etimológica. Cuando se pregunta por el significado de construir toma una palabra del antiguo alto-alemán, buan, que significa habitar; construir, bauen, significa originalmente habitar; y bauen, buan, bhu, beo es la palabra bin, que es soy en castellano: ich bin, du bist sería yo habito, tu habitas.

Ser hombre significa habitar: estar en la tierra como mortal, significa habitar. La antigua palabra «bauen» significa que el hombre «es» en la medida en que «habita»[4]

Memoria del fulgor. 01.01 Julián Valle 2001
-gres- 33,5 x 16,6 x 39 cm.

Bauen significa al mismo tiempo abrigar y cuidar, este construir no es ningún producir. El lenguaje retira el significado propio, originario, de la palabra en un primer plano, pero no enmudece simplemente guarda silencio.[5]
Heidegger pide escuchar lo que el lenguaje dice en la palabra construir, y oiremos tres cosas:
1º Construir es propiamente habitar.
2º El habitar es la manera como los mortales son en la tierra.
3º El construir como habitar se despliega en el construir que cuida, que cuida del crecimiento…y en el construir que levanta edificios.[6]
Esta forma de ser conscientes del construir como habitar tiene verdaderamente melodía de ecologismo avant la lettre:[7] sólo melodía, Heidegger tiene su propio bajo continuo.
Y se pregunta también en qué medida el construir pertenece al habitar…..¿qué es una cosa construida?[8] Para aplicar su reflexión presenta como ejemplo un puente: el puente no sólo junta dos orillas, «coliga» la tierra como paisaje en torno a la corriente.[9] Surge como un lugar, por la propia presencia del puente. El puente es un lugar. Reflexionando sobre el lugar y el espacio se hace una luz sobre las cosas que son lugares. Las auténticas construcciones, que son lugares, marcan el habitar llevándolo a su esencia......dan casa a la esencia.


 Memoria del fulgor. 01.01 Julián Valle 2001 en el Cuaderno de Bitácora pp.75-76
Esta casa fue construida en gres -a escala- como pieza única, a partir de los planos de una casa de Becerril, en la Sierra de Ayllón, Segovia.



[1] Y sigue destacando en la actualidad: las casas edificadas en los años 50 mantienen un límite de altura, y las calles están proporcionadas con ellas, consiguiendo un entorno aceptable -similar al destruido- más habitable, con lugares animados y donde los itinerarios individuales se cruzan y se mezclan. En  Marc Augé. Los no lugar. Espacios del anonimato. Barcelona: Editorial Gedisa, 2000, p72.
[2] Martin Heidegger. «Construir, habitar, pensar», en Conferencias y artículos. Barcelona: Ediciones del Serbal, 1994, p.127.
[3] Ibidem, p.127.   
[4] Ibidem, p.129
[5] Ibidem, p.130.
[6] Ibidem, p.130.
[7] Ibidem, p.132. Más adelante nos dice: salvar la tierra no es adueñarse de la tierra, no es hacerla nuestro súbdito, de donde sólo un paso lleva a la explotación sin límites. Tomando salvar también en su antiguo sentido (retten) como flanquearle a algo la entrada a su propia esencia.
[8] Ibidem, p.132.
[9] Ibidem, p.133.

Construir, habitar, pensar en Heideggeriana.com
+obra de Julián Valle

7/10/13

Montaña en el agua_ Rufo Criado y Julián Valle.


Desde el día 5 de octubre permanecerá abierta la exposición Montaña en el agua ; un diálogo entre Rufo Criado y Julián Valle, a través de sus respectivas obras en la galería de arte Río 10 de Quintanilla de Vivar, Burgos.


   Mi trabajo se desarrolló  desde hace 25 años, casi desde el principio, centrado en el paisaje. Siempre con el paisaje más próximo como motivo principal, pero también "sumergiéndome" -cuando he realizado obras "in situ", en el paisaje de otras tierras y en otros países.
En la exposición las obras tienen un tema recurrente: en el caso de Rufo, el agua; y en mi caso, la montaña. No es casualidad que "montaña" y "agua" en chino shan shui , 山水 (en Japón sansui-ga) signifique por extensión "paisaje". Un "universo" que mantiene lazos con el hombre como "microcosmos". Pero “montaña y agua” no deben considerarse como puras metáforas, ya que “encarnan las leyes fundamentales del universo macrocósmico, que mantiene vínculos orgánicos con el microcosmos que es el hombre.[1]


Esto ha sido fundamental en la pintura oriental de paisaje, con influencia del budismo (chen) y el taoísmo, y también en la pintura de paisaje occidental figurativa o abstracta que tiene como origen este "tema": por ejemplo Rothko o Mondrian. Es inevitable la relación de estos trabajos con lo espiritual o con la experiencia religiosa: San Juan de la Cruz  "visualizó" esta experiencia como una subida a una montaña "Monte Carmelo" y el mismo  dibujó este "Monte de perfección" para explicar su intenso y radical "matrimonio espiritual".
El paisaje como género independiente responde a “una nueva necesidad del artista, que por motivos religiosos, o filosóficos, o sencillamente espirituales, ve en la naturaleza su fuente de inspiración, su numen, y el vehículo de expresión de su yo más íntimo y de lo que la naturaleza le genera en su corazón cuando es vivida de forma directa, para ser revivida posteriormente en el lienzo o papel.”[2]


Aunque con resultados y apariencia distintos, tanto Rufo como yo, tenemos "maestros" y referentes comunes  en la Historia del Arte, seguramente por partir de lo mismo: una reflexión -con los materiales propios del artista-pintor- sobre lo que nos rodea a través del paisaje. Teniendo en cuenta que este "lo que nos rodea" es un delicado y misterioso material fundido -por nosotros mismos, para crear un reflejo que nos incluye- y  con los materiales que nos proporciona el propio espacio y, especialmente, el tiempo que transcurre. 
Una pintura que se construye con materia y tiempo desde los orígenes. Estas técnicas -dibujo y pintura- se mantienen eficaces y "actuales" paradójicamente, gracias al exceso icónico, a la sobreabundancia de imágenes, muchas veces con un total descontrol de sentido: un "ruido" que hace de la imágen elaborada, manualmente y "tomándose un tiempo", un pozo amplio y profundo de contenidos.
Esta exposición inaugura un proyecto de la galería que pasa de ser un"duo" o una "confrontación" de artistas, a ser un diálogo. Y como en todo diálogo, importa tanto la búsqueda del "conocimiento" como el placer del diálogo. 
En eso estamos.
Limbo Páramo en Campillo de Aranda
              





GALERÍA RIO 10
Mónica Freijo
c/ RIO, 10
Quintanilla de Vivar (Burgos)
TEL. 947 292 237

De Lunes a Sábado
de 18 a 21h

De Martes a Sábado
de 19h a 21h

Mañanas y festivos con cita previa.





[1] Cheng,  François. Vacío y plenitud. El lenguaje de la pintura china. Madrid: Ediciones Siruela, Serie La Biblioteca Azul nº 3, 2004.
[2] González Linaje, Mª Teresa. La pintura de paisaje: del taoísmo chino al romanticismo europeo: paralelismos plásticos y estéticos. Edición electrónica  http://www.yumpu.com/es/document/view/12116874/la-pintura-de-paisaje-universidad-complutense-de-madrid / Universidad Complutense de Madrid. 2005.

17/10/12

Los paisajes del declive. José Albelda


............unos paisajes del declive que nos recuerdan continuamente el fracaso no sólo de un modelo económico, sino de toda una cultura utilitarista del territorio entendido como simple “suelo”, se impone una amplia reflexión sobre el derecho al paisaje, a su cuidado y disfrute. El Tratado Europeo del Paisaje puede ofrecernos un buen marco general de referencia, sobre todo por la reivindicación de la cohesión paisajística y el valor de los paisajes humanos diversos, superando una mirada centrada en la excepcionalidad, el conservacionismo naturalista o el pintoresquismo como únicos valores a proteger. Es el paisaje extenso el que debe ser respetado, no museificado ni congelado, sino regulado convenientemente para conciliar su historia identitaria con la necesaria proyección económica desde la perspectiva de la sostenibilidad, equilibrando sus valores ambientales y su potencialidad productiva. Empezaremos a hablar, en este nuevo contexto, de los paisajes de la sostenibilidad como un nuevo modelo que incluya tanto la variable ecológica como la cultural y la estética, considerando su belleza de conjunto como bien patrimonial....... 


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TAC BLOG

 

ARTE, NATURA Y PAISAJE

 



26/3/12

Hanami. Primavera con nieve.

He cambiado la imagen de cabecera de invierno por la de las primeras nieves de primavera. No es la primera vez que vemos almendros floridos y nieve. Como una versión de la nevada de pétalos del hanami japonés. Una tradición -como forma de ser- que debería extenderse por todo el mundo. Aquí, compañeros, hemos tenido el privilegio de disfrutarlo asociado a la nieve. Quien no lo haya visto que no se pierda la próxima ocasión. Mientras tanto saldremos al campo para sentir  hoy un no menos hermoso día lleno de flores y  sol. 






Fotos sin Photoshop ¿para que estropearlo?

 Portada de Decir la nieve Respecto a la nieve, una recomendación...para días de nieve:  
Decir la nieve de Menchu Gutierrez. Siruela -ensayo- 2011. 104pp.


25/2/12

Campillo a vista de pájaro


Podemos ver en esta zona del centro de Campillo que -afortunadamente- el casco urbano no está tan degradado como en otros pueblos de la comarca. Las manzanas de casas se conservan alineadas y compactas, y no hay demasiada ruina. 

Dice el Artículo 25 Integración en el entorno.  (dentro del apartado: Condiciones constructivas y compositivas de la edificación): Todas las construcciones de nueva planta habrán de integrarse en el entorno geográfico y deberán respetar tanto en su implantación como en la disposición de sus elementos constructivos las formas tradicionales de las edificaciones que configuran dicho entorno.........la forma tradicional de ocupación de parcela.....el cierre tradicional de la parcela.......la forma y materiales de cubierta; la composición general de las fachadas, las condiciones de sus materiales y el color de los mismos............etc,etc
0rden de 15 de abril de 1996, de la Consejería de Medio Ambiente y ..........bla, bla, bla...Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal con ámbito provincial de BURGOS.

Estas normas están a disposición de todo hijo de vecino, y seguramente están en el Ayuntamiento para ser consultadas: orientan y dan norma en todos los aspectos relacionados con el tema que aquí se trata: conservar la belleza y armonía de los pueblos. Pero....hay muchos PEROS.

Los tejados de teja árabe han sido en muchos casos sustituidos por los de teja de cemento, de fibrocemento (uralita) cancerígenas y ahora totalmente prohibidas, hay muchos de chapa y la mayoria -qué menos- conserva los tonos rojizos en las cubiertas. Los tejados en otro tiempo mayoritarios de teja "a canal" siguen conservándose en muchas casas, a " vista de pájaro" se distinguen por sus tonos pardos o grises. Sólo se han utilizado estas tradicionales cubiertas a la segoviana, en retejados nuevos, en algunas –ESCASÍSIMAS-  reformas recientes, ya que la mayoría los albañiles o los dueños prefieren soluciones más convencionales por ignorancia, o por no "complicarse la vida".
Artículo 25. Apartado 5 (Pisuerga y Ribera del Duero) a/ Materiales y colores. Se utilizarán en fachadas materiales análogos a los del lugar como revocos ......aparejado de forma acorde con la tradición local.
.........Etc, etc, etc.........
En todas las áreas se prohibirá la imitación de la piedra y el coloreado de las juntas de la fábrica. Las piedras naturales utilizadas serán las naturales del lugar...etc, etc, etc

Hace años, que no había normas, se deshacía –derruía- al antojo de cada cual. Eso podría disculparse, pero ahora la situación no ha cambiado demasiado: te puedes hacer una casa en caravista o –aún más increible- montarte una casa de madera. Una cosa es permitir ciertas licencias...pero esto es otra cosa distinta ¿Quién se atrevería -en un pueblo tan pequeño- a poner el cascabel al gato?

La cuestión es que las normas son claras...pero unos prefieren mantenerse ignorantes, y otros, como por ejemplo los profesionales de la construcción, que lo deberían conocer, hacen como que no existen. Qué se podría hacer si –por ejemplo- ni tan siquiera se respeta la normativa respecto a los escombros y basuras varias que se siguen arrojando impunemente en los alrededores del pueblo, y que sólo (nos) molestan a quien no le gusta vivir rodeado de porquerías.

NORMAS SUBSIDIARIAS DE PLANEAMIENTO MUNICIPAL CON ÁMBITO PROVINCIAL DE BURGOS


Una solución podría ser el control de toda obra, a la vez que se hace vía impuestos municipales (supongo que esto será obligatorio) dándoles a propietarios y profesionales la información en mano para que no se pueda decir que desconocen las normas. También la obligación de gestionar los residuos. Y controlar a constructores de otros pueblos que utilizan tierras en nuestro término para enterrar porquería: es una pena que el Seprona tenga tanto territorio que cubrir y no puedan dar a alguno un buen escarmiento.





29/11/11

La Fuente Vieja como Nueva

El lugar encantador que siempre ha sido ha recuperado su esplendor. Recuperado el lugar con ese mismo espíritu comunitario que parecía en vías de extinción, cuando la comunidad se ocupaba del mantenimiento y conservación de montes, caminos o cercados.
Han obrado con mimo y con delicadeza respetando y realzando los valores propios del lugar.
Una vez más rogamos que se mantengan lejos (Vade retro) la suciedad, los carteles, las papeleras y los bancos rústicos.
¿No es hermoso así, tal y como lo han dejado? 
Para completar la estampa sólo faltan amigos, una tortilla y vino...y una manta para sentarse, comer y echar la siesta.


Fotografías de Susana Gómez Bernal


Campillo de Aranda en Facebook

13/10/11

Toponimia. Julián Valle


Toponimia
-dibujos y cerámica-
Julián Valle
En Aranda de Duero
Museo de Cerámica 
Inauguración el 17 de octubre a las 11:30 horas.



Es una pequeña exposición en un pequeño museo de alfarería ibérica : la casa verde.
Este Museo de Cerámica tiene un material de calidad: la mayor parte  piezas antiguas en buen estado, entre los ss.XV y XX.
Se muestra una parte de sus fondos en salas organizadas por comunidades autónomas, países y una sala para exposiciones monográficas (en este momento es sobre alfarería femenina)
En su segunda planta dispone de una sala -exp. temporales-dedicada al arte contemporáneo sobre soporte cerámico.

"En Aranda de Duero no sólo  hay vino y cordero."

8/6/11

El hombre que plantaba árboles



Hace algunos años un libro de Jean Giono, El hombre que plantaba árboles, me proporcionó algo más que vivir una pequeña historia con un regusto intenso y maravilloso. Me ofreció también la posibilidad de participar en una –modesta- continuación  de su historia. Con un saquito de bellotas sembré en una zona que en otro tiempo fue cañada, y donde aún sobrevivía alguna carrasca testigo de bosques pasados. 
Cada vez que voy por allí intento ver si sobrevive algún ejemplar de los cinco que nacieron en los 3 primeros años –en el exlibris de mi libro tengo fecha del 2002 - o si nació alguno más: en verano, en este terreno áspero, siempre  destacan las pequeñas ramas verdes. Posiblemente, con más información, o con los consejos de Jose Luís (que sigue la estela de Giono) y de su Plantar Árboles habría tenido más éxito. Bueno….se puede intentar de nuevo.

Junto a una fuente crece una mimbrera que se desarrolló a partir de una rama, y ramas de mimbre y pelusos del chopo negro son ahora árboles en una charca: el libro fue también semilla.

Para hablar del autor y de este libro no hay nada mejor que la palabra justa de Saramago. Él sabe, como Giono, lo que significa plantar un árbol.




Jean Giono Por José Saramago

Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles durante su vida. Sólo quien cavó la tierra para acomodar una raíz o una esperanza de que venga a serlo podría haber escrito la singularísima narrativa que es “El hombre que plantaba árboles”, una indiscutible obra maestra del arte de contar. Claro que para que tal cosa sucediese era necesario que existiese un Jean Giono, pero esa condición básica, afortunadamente para todos nosotros, era ya un dato adquirido y confirmado: el autor existía, lo que faltaba era que se pusiese a escribir la obra. También faltaba que el tiempo transcurriese, que la vejez se presentara para decir: “Aquí estoy”, pues tal vez solo con una edad avanzada, como ya entonces era la de Giono, es posible escribir con los colores de lo real físico, como él lo hizo, una historia concebida en lo más secreto de la elaboración de ficción. El plantador de árboles Elzéard Bouffier, que nunca existió, es simplemente un personaje construido con los dos ingredientes mágicos de la creación literaria, el papel y la tinta con que en él se escribe. Y con todo, acabamos conociéndolo a la primera referencia que de él se hace, como alguien a quien estuviéramos esperando hace mucho tiempo. Plantó miles de árboles en los Alpes franceses, después esos miles, por acción de la propia naturaleza así ayudada, se multiplicaron en millones, con ellos regresaron las aves, regresaron los animales de los bosques, regresó el agua, allí donde no había nada más que secano. En verdad, estamos esperando la aparición de unos cuantos Elzéard Bouffier reales. Antes de que sea demasiado tarde para el mundo.




El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, está publicado en una cuidada edición por la editorial José J. Olañeta en su colección Torre de Viento, ilustrado por Michael McCurdy. Esta editorial es un nido de publicaciones interesantísimas, por ejemplo, y yéndose por las ramas: una selección de los Diarios de Henry David Thoreau (1817 - 1862) o La vida en los bosques. Recuerdos de infancia de un indio siux. Charles A. Eastman (Ohiyesa, Ganador en lengua siux) (1858- 1939) Muy recomendables.